Tokio Blues (Norwegian Wood): la depresión en la literatura

«A partir de la noche en que murió Kizuki, fui incapaz de concebir la muerte (y la vida) de una manera tan simple. La muerte no se contrapone a la vida. La muerte había estado implícita en mi ser desde un principio. Y este era un hecho que, por más que lo intenté, no pude olvidar. Aquella noche de mayo, cuando la muerte se llevó a Kizuki a sus diecisiete años, se llevó una parte de mí». Esta, una de las reflexiones de Toru Watanabe, protagonista de Tokio Blues, la aclamada novela de Haruki Murakami y maravillosa joya de la literatura, es solo un ejemplo del peso que la vida, la muerte, la depresión y los sucesos trágicos (el suicidio, en este caso) pueden tener en las personas.

Hace apenas unos años, en una entrevista y ante la pregunta de si el escritor sentía algún tipo de afinidad con las personas que sufren alguna enfermedad mental, el autor respondía así. «Cuando hago aparecer a alguien con una enfermedad mental, no lo hago aparecer como algo insólito, sino como algo genérico, muy extendido, propio de la naturaleza humana». Así es. La enfermedad mental es algo presente, aún un tabú para muchos, pero una realidad a la que no podemos, no debemos, dar la espalda.

Tokio Blues: Haruki Murakami y su excelente retrato de la vida, la muerte y la depresión

Toru Watanabe, un ejecutivo de 37 años, está aterrizando en el aeropuerto de una ciudad europea cuando escucha una vieja canción de los Beatles. Se trata de Norwegian Wood (como también es conocida la novela), una melodía que le hará retroceder, con una mezcla de melancolía y desasosiego, a su juventud, al turbulento Tokio de los años sesenta. A la mente del protagonista irán llegando entonces poco a poco recuerdos de su único amigo de la adolescencia, Kizuki, quien, a los diecisiete años, decidió poner fin a su vida. También recordará a la novia de este, Naoko, una mujer con la que Toru mantenía también una gran amistad que fue interrumpida por este trágico suceso. Un año más tarde, Toru y Naoko se reencuentran en la universidad e inician una relación. Sin embargo, la muerte de Kazuki será una sombra perpetua entre ellos, una tragedia que ninguno ha superado.

Tokio Blues es una historia tremendamente triste que logra transmitir de una forma muy bella la sensación de soledad y desasosiego de sus protagonistas. Con unos personajes exquisitamente perfilados, la vida y la muerte, así como la fugacidad de la vida, cobran en esta obra una asombrosa intensidad que se contagia al lector. Además, Murakami nos acerca en esta historia a todas aquellos emociones y escenarios que la sociedad, en muchas ocasiones, trata de esconder. La depresión, el suicidio de un adolescente, el sufrimiento y la soledad, así como la fragilidad humana son retratadas de una manera bella y honesta.

Tokio Blues: una historia sobre la juventud, los primeros amores y el dolor asociado al proceso de maduración

Pero la novela no es solo tristeza. Delicada y profunda, también aborda de una forma elegante y vitalista las primeras experiencias, los primeros amores, el ímpetu de la juventud y los procesos de sanación y aceptación del ser humano. El paso del adolescente al adulto, la maduración con todas sus consecuencias, con todas sus pérdidas. Las cicatrices emocionales con las que tenemos que aprender a vivir para poder seguir adelante. Para encontrar nuestro lugar en el mundo.

Tokio Blues fue adaptada al cine en 2010 con el título original de Noruwei no mori y bajo la dirección de Gran Anh Hung.

Sobre el autor

Haruki Murakami (Kioto, 1949) es también responsable, entre otras, de 1Q84 y La muerte del comendador. También es autor de las personalísimas Underground, De qué hablo cuando hablo de correr y De qué hablo cuando hablo de escribir. Música, sólo música, es su última obra. Murakami ha recibido numerosos premios, entre ellos el Noma, el Tanizaki, el Yomiuri, el Franz Kafka, el Jerusalem, Prize o el Hans Christian Andersen, y su nombre suena reiteradamente como candidato al Nobel de literatura. En España ha recibido el Premio Arcebispo Juan de San Clemente, la Orden de las Artes y las Letras y el Premi Internacional Catalunya 2011. Tusquets editores ha publicado veinte de sus obras.

La depresión y el suicidio. Situación actual

Tokio Blues de Haruki Murakami gira en torno a un hecho dramático, la depresión y el suicidio de un adolescente. Y es que estamos ante un grave problema de salud pública. La Organización Mundial de la Salud arroja datos espeluznantes. Más de 800.000 personas se suicidan cada año, lo que se traduce en una muerte cada 40 segundos. Además, el suicidio es la segunda causa de muerte entre los 15 y los 29 años de edad. El suicidio va precedido, en la mayoría de casos, de un trastorno depresivo. La relación entre la depresión y el suicidio ha sido documentada en numerosos estudios. Las cifras de depresión van desgraciadamente en aumento. Más aún en una situación como la que estamos viviendo en la actualidad. El confinamiento, la incertidumbre acerca del futuro, los problemas económicos derivados de la crisis generada por el COVID-19 así como la pérdida de seres queridos, no hacen más que avivar esta patología.

La depresión debe ser, por tanto, una prioridad absoluta de nuestra sociedad. Hay que esforzarse en dar visibilidad a esta patología. Hacerla visible la hace más real y ayuda a eliminar en parte ese estigma social que siempre la ha acompañado. Es imprescindible trabajar en la prevención y diagnóstico de esta patología con el fin de evitar tanto su cronificación como el suicidio en el que pueden desembocar los casos más graves. Es importantísimo tener claro que el suicidio, en una gran mayoría de casos, SE PUEDE PREVENIR.


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