CEFALEA: causas, diagnóstico y recomendaciones que pueden ayudarte

La cefalea (dolor de cabeza) es uno de los motivos más frecuentes de consulta médica. Se calcula que la prevalencia de cefalea a nivel mundial podría alcanzar el 50% de los adultos. Por tanto, representa un importante problema de salud. En los últimos años se han alcanzado múltiples avances científicos tanto en el tratamiento de las cefaleas como en su prevención. Así pues, ¿cómo debemos tratarla?. Y, sobre todo, ¿qué podemos hacer para prevenirla?. Estas son dos preguntas fundamentales que debemos plantearnos cuando nos encontramos ante un paciente con cefalea. Sin embargo, a pesar de los avances, aún queda mucho por hacer. La cefalea continúa siendo una asignatura pendiente, en este artículo repasaremos la migraña.

¿POR QUÉ TENEMOS CEFALEA?

Generalmente el dolor de cabeza es un síntoma benigno. Solo ocasionalmente es manifestación de una patología más grave, como neoplasias, meningitis o hemorragia subaracnoidea. Por ello, el primer objetivo cuando nos encontramos ante un paciente con cefalea, es descartar estas patologías.

¿QUÉ TENEMOS EN CUENTA A LA HORA DEL DIAGNÓSTICO?

  • Edad, sexo y ocupación del paciente.
  • Edad de comienzo de los síntomas.
  • Frecuencia de los episodios, intensidad y duración.
  • Localización del dolor, modo de instauración.
  • Síntomas generales y neurológicos asociados al dolor.
  • Hábitos tóxicos y consumo de ciertos fármacos.
  • Antecedentes personales y antecedentes familiares.

Una vez hemos descartado patología grave, lo urgente, intentaremos identificar el tipo de cefalea para poder, así, adecuar el tratamiento a la misma.

CLASIFICACIÓN

  1. Cefaleas primarias:
    • Migraña
    • Cefalea tensional
    • Cefalea en racimos y otras cefalalgias trigémino-autonómicas
    • Otras cefaleas primarias
  2. Cefaleas secundarias a:
    • traumatismo cervical o craneal, trastorno vascular craneal o cervical, trastorno intracraneal no vascular, sustancia o supresión de la misma, infección y/o trastorno psiquiátrico.
  3. Neuralgias craneales, dolor facial central y primario y otras cefaleas.

Repasamos la migraña

El primer episodio de migraña suele presentarse entre los 10-30 años.

Además, es más frecuente en las mujeres y existe una predisposición hereditaria.

¿Cómo sabemos que nos encontramos ante una cefalea migrañosa?

Para ello disponemos de unos criterios diagnósticos.

Criterios diagnósticos de la migraña SIN aura:

A. Al menos 2 crisis que cumplan los criterios B-D
B. Episodios de cefaleas entre 4-72 horas de duración
C. La cefalea presenta al menos 2 de las siguientes características:
1. Localización unilateral
2. Carácter pulsátil
3. Dolor de intensidad moderada-severa
4. Empeora o condiciona el abandono de la actividad habitual
D. Al menos uno de los siguientes síntomas durante la cefalea:
1. Náuseas y/o vómitos
2. Fotofobia y fonofobia
E. Sin mejor explicación por otro diagnóstico
Criterios diagnósticos de la migraña CON aura:

A. Al menos dos crisis que cumplan los criterios B y C
B. Uno o más de los siguientes síntomas de aura reversibles:
1. Visuales
2. Sensitivos
3. Del habla o del lenguaje
4. Motores
5. Troncoencefálicos
6. Retinianos
C. Al menos dos de las siguientes 4 características:
1. Progresión gradual de al menos uno de los síntomas del aura durante un periodo mayor o igual a 5 minutos, y/o dos o más síntomas se presentan consecutivamente
2. Cada síntoma del aura tiene una duración de entre 5-60 minutos
3. Al menos uno de los síntomas del aura es unilateral
4. El aura se acompaña o se sigue antes de 60 minutos de cefalea
D. Sin mejor explicación por otro diagnóstico y habiendo descartado el accidente isquémico transitorio

Ambos tipos (con aura y sin aura) pueden ocurrir en el mismo paciente. Además, entre los episodios de migraña el paciente puede tener cefaleas tensionales.

¿Cómo podemos tratarla?

En la actualidad se dispone de tratamientos que abarcan desde el manejo de la crisis de migraña (ya se sea un ataque leve, moderado o severo) hasta el tratamiento preventivo de la misma.

Pongamos, por ejemplo, que nos encontramos ante un ataque leve/moderado. En este caso, el fármaco ideal para el tratamiento sería un AINE (antiinflamatorio no esteroideo) como el ibuprofeno, naproxeno o dexketoprofeno administrado inmediatamente después del inicio de la cefalea. ESTO ES MUY IMPORTANTE porque si dejamos que el dolor se instaure será más difícil tratarlo después. En la migraña debemos intentar siempre ir por delante del dolor. Además, sería recomendable poder descansar en un lugar oscuro y silencioso.

Ahora pongamos otro ejemplo. Nos encontramos ante un ataque moderado-severo. En este caso una buena elección serían los TRIPTANOS, una familia de fármacos agonistas de receptores serotoninérgicos con acción vasocontrictora y reductora de la inflamación alrededor de los vasos. Pero, OJO, siempre bajo la supervisión de un especialista porque estos fármacos presentan contraindicaciones que hay que tener en cuenta y que pueden ser muy graves.

Y como último ejemplo nos encontramos con un paciente que requiere un tratamiento preventivo pues presenta demasiados episodios. El tratamiento preventivo podría incluir fármacos como los Betabloqueantes, los calcioantagonistas, ciertos antidepresivos y/o antagonistas de la serotonina. Además, algunos pacientes pueden beneficiarse de ciertas técnicas que realizan los anestesiólogos en la Unidad del Dolor.

Cosas que quizás no sabías y que pueden ayudarte en el manejo de las crisis:

✅ Durante la crisis evita alimentos como el queso y el chocolate.

✅ Bebe agua, hidrátate bien e intenta tomar cosas saladas.

❌ Ni se te ocurra probar el alcohol.

✅ El café es tu gran aliado. Si no tienes a mano la medicación prescrita por tu médico, tómate un café solo bien cargado, sin azúcar. La cafeína es una excelente herramienta para ayudarnos durante las crisis de migraña.

✅ Toma tu medicación en cuanto notes que aparece el dolor. No esperes porque, una vez instaurado el dolor, es más difícil controlarlo.

✅ Intenta buscar un sitio tranquilo y con las luces apagadas. Huye de los ruidos y de las luces intensas. Trata de relajarte.

✅ Paciencia, la crisis pasa.

Es importante señalar la importancia de ser diagnosticado por un profesional que será el encargado de supervisar el tratamiento. En ningún caso los pacientes deben medicarse sin la supervisión de un especialista que les guíe y oriente y les ofrezca la mejor alternativa posible.

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