Despertar intraoperatorio: pesadilla en el quirófano

A menudo, los anestesiólogos, en la consulta de preanestesia, nos encontramos con pacientes que tienen miedo a despertarse durante la cirugía. Ese «miedo a despertarse» antes de tiempo, denominado despertar intraoperatorio, existe, pero es muy, muy infrecuente. Los pacientes que han de someterse a una intervención quirúrgica suelen referir este miedo en la consulta con frases como «¿voy a enterarme de algo?», «no me despertaré antes de tiempo, ¿no?» o «no quiero escuchar nada». Flaco favor le hizo a este miedo de los pacientes el estreno en 2007 de Awake (Despierto), película dirigida por Toby Harold y protagonizada por Hayden Christensen, Jessica Alba, Lena Olin y Terrence Howard. De nuevo se pone de manifiesto el poder que tiene el cine como herramienta de divulgación pues nos permite aproximarnos a la comprensión de la complejidad de las situaciones por las que en ocasiones pasan los pacientes. Además, puede ayudar a conseguir una mayor sensibilización social ante la enfermedad.

Concepto de despertar intraoperatorio y estrategias actuales para prevenirlo

Por despertar intraoperatorio entendemos todos aquellos recuerdos conscientes de los eventos intraoperatorios. Estos recuerdos varían desde experiencias vívidas hasta sueños vagos. Se estima que la incidencia de este despertar intraoperatorio es del 0,1-0,2%. Es una incidencia muy baja, en realidad, pero que provoca muchos temores en los pacientes que van a someterse a una intervención quirúrgica bajo anestesia general.

En la actualidad, los anestesiólogos disponemos de muchas estrategias para prevenir este temido despertar intraoperatorio. Además de la evaluación clínica de signos autonómicos como la frecuencia cardíaca o la tensión arterial, disponemos de sistemas de monitorización de la profundidad anestésica. La tecnología más utilizada en la actualidad se denomina Índice Biespectral (BIS) y consiste en un tipo de análisis electroencefalográfico que consigue mostrar, con un alto índice de fiabilidad, el nivel de hipnosis (de profundidad anestésica) que experimenta el paciente. El BIS consiste en unos electrodos que se colocan en el área frontotemporal del paciente, que nos proporcionan unos datos que, tras ser procesados, nos dan una representación numérica del nivel de sedación del paciente. Además, este tipo de monitorización permite al anestesiólogo dosificar mejor los fármacos anestésicos. Ello nos permite adaptar mejor nuestra anestesia a las necesidades de cada paciente. Así conseguimos, pues, individualizar la anestesia y con ello, reducir las complicaciones asociadas a la misma.

¿Existen diferentes formas de despertar intraoperatorio?

Rotundamente, sí. Como hemos comentado el despertar intraoperatorio puede variar desde vagos recuerdos donde los pacientes refieren haber escuchado al personal de quirófano, hasta recuerdos más específicos, que el paciente concreta mejor y en los que refiere haber experimentado dolor, sensación de debilidad o parálisis y ansiedad.

Factores de riesgo de despertar intraoperatorio

💉 Superficialidad anestésica

👶🏻 ♥️Algunos tipos de cirugía como la obstétrica y la cardíaca

⏰ Cirugías prolongadas

🚨 Cirugía urgente

💊 Pacientes con requerimiento farmacológico incrementado. Por ejemplo, en el caso de pacientes con historia previa de despertar intraoperatorio, ingesta crónica de alcohol u otras drogas o resistencia genética a los anestésicos

¿Qué consecuencias tiene?

Habitualmente nos encontraremos con pacientes que nos comentarán en el postoperatorio que han escuchado conversaciones en el quirófano y poco más. Son pacientes que han podido recuperar la consciencia durante unos instantes pero que tienen un recuerdo vago y que no han experimentado dolor. En casos extremos, muy poco frecuentes, encontraremos a pacientes desconcertados en los que el despertar intraoperatorio ha sido experimentado por ellos como una serie de recuerdos más vívidos y que pueden presentar desde trastornos del sueño o ansiedad hasta trastorno de estrés postraumático. Evidentemente, en estos casos, los anestesiólogos estamos preparados para ofrecer apoyo psicológico y un seguimiento de los pacientes incluso después del alta hospitalaria.

En resumen, el despertar intraoperatorio, aunque existe, es muy infrecuente. Actualmente disponemos de sistemas muy avanzados de monitorización del nivel de hipnosis del paciente. Así pues, confíe en su anestesiólogo y deseche este miedo y recuerde que el objetivo de nuestra especialidad es garantizar no sólo la seguridad de los pacientes durante la cirugía sino también su confortabilidad. En la actualidad continúan los estudios sobre métodos de monitorización neurológica de la actividad cerebral que nos puedan ayudar a eliminar por completo en el futuro esta complicación.

Awake: el despertar intraoperatorio en el cine

» Cada año millones de personas reciben anestesia general. La gran mayoría caen en un sueño placentero y no recuerdan nada. Pero un porcentaje de estos pacientes no son tan afortunados. Incapaces de dormir, quedan atrapados en un fenómeno conocido como conciencia durante la anestesia. Estas víctimas están completamente paralizadas. No pueden gritar para pedir auxilio. Están despiertos». Así da comienzo Despierto (Awake).

Clayton Beresford, Jr (Hayden Christensen) es un rico heredero que parece tenerlo todo. Todo, excepto salud, pues padece una cardiopatía que precisa un transplante cardíaco. Además, está enamorado de Sam (Jessica Alba), la secretaria de su autoritaria madre (Lena Olin). Seguros de que esta relación no va a ser aprobada por su madre, ambos la mantienen en secreto. Clayton deposita toda su confianza en el doctor Jack Harper (Terrence Howard), uno de sus mejores amigos, nuevamente en contra de los deseos de su madre quien prefiere que su hijo sea intervenido por otro cirujano. Por fin, una noche llega la tan ansiada llamada. Hay un corazón disponible y no hay tiempo que perder. El protagonista afronta con ilusión aunque con mucho miedo este esperado momento. Pero lo que no sabe, es que nada va a salir como espera. Una vez iniciada la cirugía el paciente experimenta un despertar intraoperatorio. Además del sufrimiento que esto le genera, pronto se dará cuenta de que nada es lo que parece.

El despertar intraoperatorio en Awake

No es que la película vaya a pasar a la historia como una obra maestra, ni mucho menos. Como mucho, puede quedarse en una cinta que, partiendo de un tema interesante, quizá se queda a medias, en una extraña mezcla entre ciencia, ficción, thriller y fantasía. El director no es capaz de llevar a buen puerto un tema tan interesante. Pero lo que sí tiene de original, lo que llama la atención, es el protagonismo que en la cinta tiene este temido despertar intraoperatorio.

En la película, el protagonista está despierto, siente dolor, pero no puede moverse. Efectivamente, los tres pilares básicos de una anestesia general son la hipnosis (es decir, que el paciente esté inconsciente, dormido), la analgesia (mediante el empleo de fármacos para que el paciente no experimente dolor) y la relajación muscular (mediante la administración de fármacos que bloquean los músculos del paciente que ha de ser, por tanto, intubado y conectado a ventilación mecánica)

Es pues, improbable (no imposible) que un anestesiólogo olvide administrar todos los fármacos que conforman estos tres pilares. Es decir, olvidar la hipnosis y la analgesia pero administrar la relajación muscular, que es lo que se retrata en el film. Este es, quizá, uno de los puntos más controvertidos de la película desde el punto de vista científico. Actualmente los anestesiólogos disponemos de muchos métodos para conocer con exactitud el nivel de profundidad anestésica de los pacientes durante la cirugía.


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