Tipos de yoga: descubre el que mejor se adapta a tus necesidades

El yoga se ha convertido en una práctica deportiva muy de moda en los últimos tiempos. Normal, se trata de una disciplina que tiene múltiples beneficios. Constituye un entrenamiento completo para el cuerpo, el espíritu y la mente. Además, una de sus múltiples ventajas es que no existen prácticamente limitaciones pues el yoga puede adaptarse a las capacidades y/o necesidades de quien desee practicarlo. Si se selecciona adecuadamente el tipo, el yoga puede ayudarnos en la recuperación de ciertas patologías. Además podemos realizarlo mientras nos recuperamos de algunas lesiones ya sean deportivas o no. En El Antequirófano repasamos algunos de los tipos de yoga para ayudarte a descubrir el que mejor se adapte a tus necesidades.


Tipos de yoga

Hatha Yoga: uno de los mejores tipos de yoga para empezar

Este tipo de yoga nos propone un acercamiento básico a la enseñanza de las posturas de yoga (asanas) y los ejercicios de respiración (pranayamas). Es, por tanto, una excelente manera de iniciarnos en el mundo del yoga pues se trata de una modalidad que puede ser realizada prácticamente por cualquier persona independientemente de su edad o condición física inicial. Los bandhas (contracciones musculares para concentrar y dirigir la energía, así como para proteger las articulaciones) son una de las características fundamentales de esta modalidad. Su objetivo principal es la relajación y la reducción del estrés. Poco a poco y con paciencia ganarás flexibilidad, fuerza muscular y tonificación, entre otros beneficios.

Modalidades dentro del Hatha yoga


Dentro de esta modalidad encontramos el Bikram Yoga (también denominado Hot Yoga o yoga con calor), una variante del Hatha Yoga que consiste en una secuencia de 26 posturas (de las 84 clásicas del Hatha Yoga) que se realizan en una sesión de 90 minutos a 40º de Tª y entre un 40-50% de humedad. Obviamente, debido a estas características, esta disciplina ha de realizarse en centros especializados y bajo la supervisión de un experto. Desarrollada por Bikram Choudhury a principios de la década de los 70, esta variante de yoga busca quemar grasa más eficazmente, redistribuyéndola sobre la superficie corporal, y eliminar toxinas. En este caso, habría que valorar si la persona reúne las condiciones físicas adecuadas para realizar este ejercicio en estas condiciones de calor y humedad.


El Anusara yoga es otro de los tipos de yoga que podemos incluir en el Hatha yoga. Anusara es un término sánscrito que significa «fluir con gracia», «seguir al corazón». Consiste en una práctica de Hatha yoga combinada con filosofía tántrica. Casi todas las posturas están orientadas a abrir el corazón. En esta modalidad se evitan las posiciones forzadas. La práctica de esta modalidad nos vincula con la Tierra y el Universo. Sus principales beneficios, además de los ya mencionados con el Hatha yoga, son muchos. Nos ayuda a ver las cosas desde otra perspectiva, ayudándonos a aceptar lo que nos sucede y nos rodea; mejora nuestra flexibilidad; nos ayuda a combatir el estrés al aumentar los niveles de endorfinas. Este tipo de yoga también ha de ser practicado en centros especializados.

Vinyasa Yoga

No es el tipo de yoga ideal para comenzar si eres principiante. Vinyasa yoga es un nombre genérico que incluye aquellos estilos que incluyen secuencias dinámicas denominadas «vinyasa». Es una tipo de yoga más dinámico en el que se permanece menos tiempo en cada postura. Aquí la energía se centra en fluir de una postura a otra creando un movimiento dinámico. La respiración aquí también es muy importante pues ha de sincronizarse con el movimiento. Esta modalidad tiene múltiples beneficios. Si llega a dominarse, a practicarse con regularidad y paciencia, nos ayudará a ser más flexibles, más fuertes, a eliminar toxinas, en definitiva, a ser más sanos.

Ashtanga yoga

Este tipo de yoga puede incluirse dentro del vinyasa yoga. Cuenta con múltiples beneficios pero es una de las modalidades más exigentes físicamente. Aquí el orden de las asanas está predefinido y el paso de una postura a otra se hace de una manera más rápida y fluida. Está basado en la técnica del vinyasa (práctica de asanas de forma fluida pasando de unas a otras a través de unos movimientos denominados vinyasas). Se practica a través de 8 pasos diferentes (Ashtanga significa «8 pasos» en sánscrito).

Aunque podría estar indicada para todo tipo de personas, quizá no es la modalidad ideal para iniciarse en la práctica del yoga, de hecho no está recomendada en embarazadas. Se trata de una práctica más dinámica que se basa en el trabajo aeróbico y que requiere un nivel de exigencia superior al de otras modalidades.

Kundalini yoga: el yoga de la conciencia o de la energía

Puede considerarse como el yoga primigenio que se basa en despertar y elevar la energía kundalini, una fuerza (el potencial creativo latente de cada persona) que se halla dormida en la base de la columna vertebral (primer chakra). Esta fuerza, esta energía, representada como una serpiente enroscada, a medida que despierta, va elevándose por la columna y purificando a través de los diferentes núcleos de energía o chakras para finalmente permitirnos alcanzar la plenitud personal en el plano físico, mental y espiritual.

Potencia la concentración empleando recursos físicos, mentales y espirituales. Aporta bienestar general y equilibrio emocional. Entre sus múltiples beneficios destacan: reducción de estrés y ansiedad, fortalece los músculos abdominales, aumenta la flexibilidad de la columna vertebral, fortalece el sistema inmunitario y el sistema nerviosos, mejora la memoria y aumenta la creatividad. Se puede realizar a cualquier edad aunque en niños menores de 12 años, en los que la práctica puede ayudarles a reforzar su autoestima, aportando un punto de vista más optimista y alejando la negatividad, se recomienda adaptar la rutina realizando practicas lúdicas guiadas por monitores.

Jivamukti yoga: uno de los tipos de yoga que más se basa en las antiguas tradiciones

Se trata de un tipo de yoga que tiene como base el Ashtanga yoga combinado con las enseñanzas espirituales. Es una práctica físicamente vigorosa e intelectualmente estimulante que se imparte en centros especializados con profesores formados en esta disciplina. Este método fue desarrollado por Sharon Gannon y David Life en Nueva York en los años 80. Jivamukti significa «liberación en vida». Se basa en en las antiguas tradiciones y se fundamenta en cinco pilares; Ahimsa: es la práctica de la no violencia. En definitiva, crear un ambiente, estilo de vida de no violencias en todas nuestras interacciones con el mundo; Bhakti: devoción. Fomenta la comprensión y tolerancia hacia todas las formas de creencias religiosas y espirituales; Shastra: el estudio de las sagradas escrituras, los escritos de los grandes maestros; Nada: Sonido. Se centra en la escucha interior, cantos y meditación de los mantras; Dharana: meditación.

Dharma yoga: la forma más elegante de practicar yoga.

Este estilo de yoga fue creado por la escuela de Sri Dharma Mittra y se basa en la práctica del yoga tradicional promoviendo, además, una práctica meditativa y espiritual. Se trata de cuatro secuencias de movimiento que se van enlazando. Se trata de un tipo de yoga para aquellos que tienen un nivel más avanzado en la práctica pues, entre otras posturas, se trabajan las posturas invertidas. En este estilo este tipo de posturas invertidas se realizan e mitad de la clase y no al final como suele ser habitual. Además de sus beneficios a nivel físico, esta disciplina nos ayuda a controlar los pensamientos e incrementar la atención, promueve el sueño reparador y profundo, apoya la fuerza y el desarrollo óseo, mejora la salud cardiovascular, reduce la ansiedad y la depresión, mejora el equilibrio y alivia el dolor de espalda.

Yin yoga

Este tipo de yoga se caracteriza por un ritmo muy lento, carece del dinamismo de otros tipos de yoga. Nos brinda equilibrio y quietud. Aquí las posturas se mantienen mucho tiempo, entre 1 y 5 minutos, ya que el objetivo son los tejidos conectivos del cuerpo, las fascias, y no los grupos musculares. Es el tipo de yoga que debemos elegir si buscamos liberación, relajación y flexibilidad. Aquí el objetivo no es fortalecer los músculos sino relajarlos. Es el tipo de yoga ideal para practicar si tienes algún tipo de patología o lesión pues la práctica se puede adaptar a la historia personal de traumas o lesiones así como a la composición esquelética y articular propia de cada paciente. Es también el estilo ideal para practicar durante el embarazo. La práctica del yin yoga incluye varias asanas, pranayama, relajación y meditación.

Yoga nidra

También conocido como sueño yóguico, este tipo de yoga consiste en una técnica de meditación muy poderosa. Como imaginarás tiene múltiples beneficios. Todos podemos practicar yoga nidra, desde los niños hasta los ancianos. Lo único que se necesita es permanecer acostado o, si esto no es posible, sentado. Además, es una práctica fácil de incorporar en tu día a día pues puede durar desde cinco minutos hasta horas. Reduce el estrés y nos permite avanzar en el autoconocimiento al brindarnos un tiempo solo para nosotros, para reflexionar y centrarnos en nuestras emociones.

Yoga restaurativo

También basado en el Hatha yoga, esta disciplina tiene como objetivo la relajación, la respiración y el trabajo con apoyos. Se trata de un tipo de yoga suave y terapéutico. Puede realizarse por todo aquel que quiera practicarlo incluso aquellas personas que no practican ningún deporte. El yoga restaurativo constituye una excelente herramienta para mejorar la flexibilidad, la fuerza muscular y la tonificación. Además nos permite liberar estrés, reducir la ansiedad, activa el sistema nervioso parasimpático provocando bienestar y alivio y es especialmente útil en pacientes con dolor crónico. Las posturas se mantienen entre 5 y 20 minutos.

Sivananda yoga

También basado en el Hatha yoga. Se trata de un estilo de ritmo lento de yoga. Por tanto, aquí tienen más peso la meditación, la respiración y la espiritualidad. Se basa en cinco principios: ejercicios adecuados sin perjuicio del cuerpo (se basa en 12 asanas), correcta respiración, adecuada relajación, dieta natural y equilibrada y pensamiento positivo. Puede practicarlo cualquier persona debido a su ritmo suave. Las clases comienzan y terminan con el canto y la meditación.

Yoga aéreo: uno de los tipos de yoga más acrobáticos.

También conocido como Aeroyoga, Antigravity yoga o yoga en suspensión, consiste en una combinación de ejercicios de yoga con movimientos acrobáticos, de Pilates y danza. Esta práctica se realiza sobre un columpio formado con una tela colgada del techo. Entre sus múltiples beneficios destacan: aumenta la flexibilidad muscular y articular, tonifica la musculatura, mejora la circulación y la respiración. Estamos realizando un ejercicio cardiovascular que ayuda a drenar el sistema linfático, disminuye el estrés, mejora nuestra propiocepción, desarrolla la creatividad y ayuda a corregir la postura corporal. No obstante es una práctica que tiene sus contraindicaciones y ha de realizarse bajo la supervisión de profesionales en centros especializados.

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