‘No mires arriba’: una interesante sátira social

De asteroides que amenazan con impactar sobre la Tierra y destruirla ya se ha hecho mucho cine y es que, seamos sinceros, nos encantan los apocalipsis. No es necesario irse demasiado atrás en el tiempo para encontrarse con cintas como Deep Impact (1998), Armageddon (1998) o la más reciente Greenland: el último refugio (2020). Pero, si bien es cierto que en esas películas este tema se abordaba desde la acción, la aventura o las reacciones del ser humano ante la llegada del fin del mundo, No mires arriba (Don´t look up, 2021) incorpora como novedad la ironía. El humor como vehículo para mostrar ese posible Apocalipsis como una crítica a la sociedad.

Es lógico que el cine haya sucumbido a los asteroides y otros cuerpos celestes que orbitan cerca de la Tierra hasta el punto de haber convertido estos fenómenos en una auténtica mina de oro. Y es que tratamos con algo poco probable pero no imposible. Y eso nos fascina. De hecho, la Asamblea General de la ONU, con el propósito de concienciar a la humanidad sobre este peligro latente, estableció el 30 de junio como el Día Internacional de los Asteroides.

No mires arriba: «Por favor, no asustemos a la población»

El inicio de No mires arriba es de sobra conocido para los amantes del cine de ciencia ficción centrado en grandes catástrofes. Dos brillantes astrónomos descubren que un cometa destruirá en pocos meses el planeta Tierra. Hasta aquí, pues más o menos como siempre. Que si hay que avisar a las autoridades para que alerten a la población. Que si hay que poner en conocimiento de la humanidad lo que está por llegar. Pero, ¿qué sucede cuando quienes gobiernan pasan olímpicamente del tema? ¿Qué sucede cuando los medios de comunicación se toman a broma la advertencia?. Pues eso, que está claro que a nadie le importa. Que es mejor mirar hacia abajo. Al final va a ser verdad que la ignorancia da la felicidad.

No mires arriba es una comedia muy divertida pero que ahonda en temas profundos y de rabiosa actualidad como las noticias falsas, el uso, a veces abusivo, que hacemos de las redes sociales, la gestión que hacemos ( y hacen) del flujo de información y, sobre todo, de cómo la población es capaz de mirar hacia otro lado cuando es advertida sobre un peligro, llámese, por poner un ejemplo, cambio climático.

Dirigida por Adam McKay, responsable, entre otras películas, de El vicio del poder (Vice, 2018) y La gran apuesta (The Big Short, 2015), No mires arriba, cuenta con un elenco repleto de estrellas de Hollywood. Desde Leonardo DiCaprio y Jennifer Lawrence encarnando a los preocupados y comprometidos astrónomos, hasta las hilarantes interpretaciones de Meryl Streep (genial como presidenta de los Estados Unidos) y Cate Blanchett (divertidísima en el papel de periodista de un programa televisivo de variedades), entre otros. Un guión más que original y unas interpretaciones convincentes para mostrarnos la estupidez humana en tiempos de crisis. No mires arriba es una cruda sátira sobre la sociedad moderna solo preocupada por frivolidades.

Paralelismos con la actualidad

Y es que quizá una de las cosas que más han ayudado al éxito de la película sea las semejanzas que el espectador puede establecer con el panorama sociopolítico actual. La manipulación de la información a través de las redes sociales, el caso omiso que todavía se hace de problemas como el calentamiento global o el negacionismo frente a la Pandemia generada por el Covid-19 (películas de pandemias). En definitiva, el escepticismo de la sociedad ante la ciencia. Una realidad que, en ocasiones, roza lo absurdo. Una metáfora alucinante de nuestro tiempo y un perfecto ejemplo de cómo una sociedad puede desconectarse de los problemas reales. Reírse por no llorar.


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